<Para Tu Alma, La Paz >

 

Si no puedes tú solo

No apagues tu voz,

Tu canción y la mía

Cantaremos los dos,

Y un camino más limpio

Abriremos tu y yo

Para cuando no tengan

Ni verdad ni canción

 

<La he visto>

 

La lejanía de la realidad muchas veces nos hace desfigurarla. Tremendas realidades -el hambre o la guerra- se nos antojan como algo remoto. Algo que no implica nuestra solidaridad. Un episodio más en un repertorio de nuestras frías especulaciones. Cada vez que los medios nos informan de un nuevo acto de barbarie, de una desdicha ajena, sentimos tristeza rutinaria, cómodamente dosificada por nosotros mismos que no afecte nuestra natural tranquilidad. Y es que nos hemos acostumbrado. Para las desgracias remotas, ya estamos surtidos pero, de pronto, surge algo inesperado. Un amigo, un compañero entrañable, desaparece de entre nosotros.

Todo un mundo de experiencias se abre ante nuestra memoria. Son imágenes que nos muestran a Tomás Hormigo a sus 12 años de residente del internado de la antigua escuela Francisco Franco, siendo visitado por sus padres procedentes de Estepona. Lo vemos algo mayor con su título de delineante. Lo vemos alegre. Lo vemos triste. Terminando su Peritaje Industrial y sus oposiciones a la Cátedra de Física y Química en el I.E.S. La Rosaleda de Málaga con sus clases de Inglés y con sus semanas de la ciencia. Con sus viajes de Estudios. Lo vemos como impulsor y creador del Museo Interactivo de las Ciencias de Málaga. Lo vemos…  y sentimos una inmensa tristeza al pensar que ya no está aquí. Y esta vez no se trata de la tristeza intelectual de los criterios objetivos. Es una pena profunda que hace inútil cualquier palabra. Es una pena que grita nuestra impotencia, humedece nuestros ojos y anuda nuestra garganta.

Y ahora al sentir que él no está, miramos hacia Dios y sabemos que por su bien hacer, tenemos un intercedor protector junto a Él. Y le pedirá por nuestra querida Mª Teresa, por sus hijos Tomás y Pablo y por toda la comunidad educativa de la Rosaleda que tanto hizo por ti y tu por ella.

<Tomás ya lo ha visto>

Sebastíán Delgado Cruz

Director Residencia Estudiantes La Rosaleda

Artículo publicado en la Prensa de Málaga (2004)

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